Los reportes señalan demoras de 30 a 40 minutos en la respuesta policial. La recuperación posterior de tres vehículos no responde cómo los responsables pudieron atacar y escapar.
México.- Un grupo de sujetos armados interceptó a automovilistas, disparó para intimidarlos y despojó de sus vehículos a al menos cuatro familias la noche del viernes 23 de octubre de 2026 en las Cumbres de Maltrata. El ataque y los reportes de una respuesta policial de entre 30 y 40 minutos ponen bajo cuestionamiento la “vigilancia permanente” que la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, aseguró que existe en la zona.
Los hechos ocurrieron a la altura de Los Magueyes, en el tramo Ciudad Mendoza–Esperanza de la autopista Orizaba–Puebla, donde los responsables robaron dos camionetas y dos automóviles particulares. También intentaron detener un autobús de la línea ADO, pero el operador aceleró y logró esquivar el bloqueo.
Conductores que presenciaron el ataque grabaron escenas de pánico y gritos de “¡agáchense, están asaltando!”. Entre la neblina, hubo vehículos que dieron marcha atrás y circularon en sentido contrario para escapar: una reacción desesperada ante los sujetos armados, no una salida ofrecida por la presencia policial.
De acuerdo con los reportes de llamadas al 911, la Guardia Nacional y la policía estatal tardaron entre 30 y 40 minutos en llegar. Cuando arribaron, los responsables ya habían escapado con los vehículos; esa demora exige una explicación frente al discurso de vigilancia constante.
Tres de los cuatro vehículos fueron localizados días después, abandonados entre cañales en Acultzingo. La recuperación es un resultado que debe consignarse, pero no resuelve la pregunta central: ¿cómo pudieron los agresores bloquear el paso, disparar y llevarse cuatro unidades sin ser interceptados durante el ataque?
Nahle reconoció públicamente el “asalto masivo” y lo calificó de “reto a la autoridad”. Su afirmación de que existe “vigilancia permanente” deja abierta una exigencia concreta: explicar qué cobertura había durante el asalto y por qué la intervención reportada ocurrió cuando los responsables ya se habían retirado.
El reconocimiento oficial del ataque no sustituye las respuestas sobre la actuación de las corporaciones. ¿Qué significa vigilancia permanente para las familias que enfrentaron armas de fuego y tuvieron que buscar por su cuenta cómo escapar?
Agencia ANSIC.MX
