Los casos de Tuxpan, Coatzacoalcos, Jáltipan-Texistepec y Omealca dejan preguntas sobre víctimas, móviles y detenciones. Abrir investigaciones no equivale a esclarecer los hechos.
México.- Los hallazgos de restos humanos en Tuxpan, Coatzacoalcos, los límites de Jáltipan-Texistepec y Omealca ponen bajo examen la respuesta institucional en Veracruz. Frente a las investigaciones abiertas y los despliegues periciales, persisten preguntas sobre el número de víctimas, su identificación y los responsables: la apertura de una carpeta no equivale al esclarecimiento de un crimen.
En Tuxpan, la noche del domingo fueron abandonados presuntamente seis cuerpos desmembrados en dos vehículos, una camioneta de redilas y un auto compacto, sobre el Puente Tuxpan. La fiscal general Verónica Hernández Giadáns confirmó la presencia de restos humanos, la apertura de una carpeta de investigación y la intervención de peritos de la FGE; el puente quedó acordonado de extremo a extremo y los restos fueron trasladados a Semefo.
La cifra de seis cuerpos no constituye un conteo definitivo: el número exacto de víctimas permanece sujeto a peritajes, sin identificación pública inmediata. Hernández Giadáns sostiene que “no habrá impunidad”, pero esa promesa deja una pregunta ineludible: ¿cuándo se traducirán las diligencias en resultados verificables?
En Coatzacoalcos, el miércoles 28 de octubre fue localizada una cabeza humana dentro de una mochila azul, acompañada de una cartulina con amenazas, frente a la plaza Acaya. El hallazgo ocurrió sobre la avenida Universidad Veracruzana, junto al Poder Judicial de la Federación; el jueves se encontraron otros restos, incluido un cuerpo decapitado, en una vivienda de la calle Mixteca, colonia Francisco Villa.
Las autoridades investigan si los restos pertenecen a la misma persona. La información disponible no reporta detenciones ni una hipótesis oficial sobre el mensaje amenazante: su presencia es un indicio, no una prueba suficiente para atribuir los hechos a un grupo específico.
En los límites de Jáltipan-Texistepec, sobre la carretera federal 185 km 45, fue encontrado en una fosa de un rancho el cuerpo decapitado y encadenado de un hombre en estado de putrefacción. Se presume que corresponde a Juan Carlos “N”, conocido como “El Goku”, quien habría aparecido previamente en un video en el que fue interrogado y decapitado; en esa grabación se identificaba como jefe de plaza en Nanchital, Agua Dulce y Las Choapas, una afirmación que no acredita por sí misma esa función.
En Omealca, el miércoles alrededor de las 06:00 horas fueron abandonados en bolsas negras los restos desmembrados de José “N”, agricultor, y Guillermo “N”, de 52 años. Ambos habían sido reportados como desaparecidos; el hallazgo ocurrió en un camino de terracería de Paso Real, en los límites con Tezonapa.
Policías municipales, estatales y ministeriales, así como elementos de Fuerza Civil y Guardia Nacional, acudieron al lugar. Los restos fueron enviados a Semefo Córdoba; la identificación de las víctimas aporta una respuesta indispensable, pero no resuelve quiénes las mataron.
La exigencia de resultados no puede sustituirse con una promesa. ¿Qué avances pueden hacerse públicos sin comprometer las investigaciones y qué acciones permitirán detener a los responsables? La información disponible documenta hallazgos e intervenciones oficiales, pero no permite dar por esclarecidos estos casos ni establecer una conexión criminal entre todos ellos.
Agencia ANSIC.MX
