La nueva CURP con datos biométricos es un documento oficial que facilita trámites y ayuda a localizar personas, pero no reemplaza la credencial para votar ni su uso es obligatorio.

Desde el 16 de julio de 2025, México cuenta con la CURP biométrica, una versión mejorada del documento de identidad que incorpora huellas digitales, reconocimiento facial, escaneo de iris y firma electrónica. Esta nueva CURP fue creada para fortalecer la búsqueda de personas desaparecidas y agilizar diversos trámites administrativos. Aunque es un documento oficial que debe ser aceptado en trámites, su uso no es obligatorio ni reemplaza la credencial para votar, que sigue siendo la identificación nacional principal. La Secretaría de Gobernación recolecta los datos biométricos y los guarda en una plataforma especializada para actualizar registros nacionales importantes. Hasta octubre de 2026, la CURP biométrica es una opción adicional y segura para la identificación en México.