El ataque contra Isidro H., defensor de tierras purépechas, muestra los retos de la comunidad y la falta de acción para proteger a líderes en México.
El asesinato del comisario de bienes comunales de Patamban, Isidro H., revela la difícil situación que viven muchas comunidades en Michoacán. Isidro fue atacado el 15 de octubre de 2026 cerca de su casa en Patamban, justo cuando defendía su derecho a autogobernarse bajo sus propias costumbres. Este proceso afectaba intereses poderosos en la región, lo que podría haber motivado el ataque. En un territorio donde operan al menos tres cárteles, la violencia se vuelve más difícil de controlar y las autoridades no han avanzado con rapidez en la investigación. La tragedia de Isidro no solo afecta a su familia, sino a toda su comunidad que lucha por proteger sus tierras y formas de vida ancestrales. Este caso destaca la importancia de fortalecer la protección a líderes indígenas y la atención a la violencia en zonas donde el crimen organizado tiene presencia fuerte.
