Un informe de ONU Mujeres y el INE revela cómo la paridad numérica no garantiza una participación política segura para las mujeres en México debido a diferentes tipos de violencia y barreras estructurales.
Un reciente informe elaborado por ONU Mujeres y el Instituto Nacional Electoral (INE) muestra una realidad preocupante: el 96% de las mujeres candidatas al Poder Legislativo en México durante el proceso electoral 2023-2024 experimentaron algún tipo de violencia política de género. Esto revela que aunque exista paridad en números, la igualdad real aún está lejos de alcanzarse.
Entre las formas más frecuentes de violencia está la psicológica, con un 95.1% de candidatas afectadas. Esto incluye campañas de desprestigio, amenazas e intimidación que buscan minar su confianza y liderazgo. También destaca la violencia digital, con alrededor del 80% sufriendo ataques organizados desde cuentas falsas y bots para desacreditarlas.
Además, el informe señala que la violencia sexual y económica afectan a más de la mitad de las candidatas, restringiendo tanto su integridad personal como su capacidad para participar activamente en las campañas. En el caso de las candidatas indígenas, la violencia económica llega hasta el 77%, mostrando una doble vulnerabilidad.
La violencia física afecta a una de cada cinco candidatas, incluyendo agresiones directas y limitaciones en territorios, algunas relacionadas con estructuras de crimen organizado. Curiosamente, casi la mitad de estas agresiones provienen de dentro de sus propios partidos, con un 60% de casos atribuidos a dirigencias partidistas.
El estudio también destaca cómo las responsabilidades no remuneradas de cuidado afectan la participación política, especialmente a nivel municipal, donde más del 64% de las mujeres indica que estas tareas limitan su involucramiento político.
La impunidad es un gran obstáculo: solo el 18% de las candidatas denunció formalmente y apenas el 4% recibió una resolución favorable. Esto muestra la dificultad de acceder a justicia y la tolerancia institucional ante estos hechos.
Autoridades como Eleonora Betancur González, representante de ONU Mujeres en México, y Guadalupe Taddei Zavala, consejera presidenta del INE, coinciden en que la paridad numérica no es suficiente y llaman a fortalecer la prevención, protección y acompañamiento para que las mujeres ejerzan su derecho a participar sin miedo ni deslegitimación.
A pesar de este difícil contexto, la fuerza de las candidatas es notable: el 83.6% expresan su interés en volver a postularse, reflejando su compromiso y resiliencia, aunque también la urgente necesidad de un cambio real para proteger sus derechos políticos y humanos.
