La consultora reporta una caída de 11 % en siete granos básicos. Agricultura garantiza maíz blanco, pero quedan preguntas sobre rentabilidad, financiamiento y seguridad para quienes siembran.
México.- La producción de siete granos básicos cayó 11 %, equivalente a casi cuatro millones de toneladas menos, según datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA). Su director general, Juan Carlos Anaya, advierte que el campo atraviesa la peor crisis que ha observado en sus cuatro décadas de experiencia: una alarma que obliga a confrontar el discurso de soberanía alimentaria con las condiciones de quienes producen.
Las cifras de la consultora muestran desplomes de 46.4 % en trigo y 6.7 % en maíz blanco. En Sinaloa, la superficie sembrada de maíz habría disminuido de 500 mil a 330 mil hectáreas. ¿Con qué resultados productivos puede sostenerse la promesa de autosuficiencia frente a estas caídas?
Anaya responsabiliza a la eliminación de programas de financiamiento, aseguramiento y comercialización que, según su evaluación, ofrecían certidumbre a los agricultores. También cuestiona el debilitamiento de instrumentos como la agricultura por contrato, el ingreso objetivo y los seguros agrícolas, y considera que los programas públicos privilegian las transferencias sobre la productividad.
La crítica plantea una exigencia concreta de rendición de cuentas: ¿qué resultados tienen los apoyos en producción, rendimiento por hectárea e ingresos rurales? El señalamiento de Anaya requiere evaluación, pero contar beneficiarios tampoco responde, por sí solo, si existen condiciones económicas para seguir sembrando.
El deterioro de precios añade presión. De acuerdo con el GCMA, el agave llegó a rondar los 30 pesos por kilogramo hace cuatro años y actualmente puede pagarse a un peso. A ello se suman denuncias de extorsión y cobro de piso en regiones agrícolas de Michoacán, Guerrero, Tamaulipas, Sinaloa y Sonora.
El malestar también alcanza las carreteras: productores de trigo del Valle del Carrizo, en Sinaloa, emplazaron al Gobierno federal a cubrir estímulos pendientes. Advirtieron que podrían bloquear la carretera México 15 este 3 de noviembre; el material no precisa el año de esa advertencia.
La Secretaría de Agricultura sostiene, por su parte, que el abastecimiento nacional de maíz blanco está garantizado. También señala que las importaciones totales de maíz aumentaron 0.19 % durante el primer semestre de 2026. Esa precisión debe incorporarse al debate: una caída productiva no permite afirmar, por sí sola, que exista desabasto.
Pero abasto y viabilidad del productor no son la misma discusión. La garantía oficial de disponibilidad no responde por sí misma a los señalamientos sobre costos elevados, precios deprimidos y extorsiones. ¿Qué medidas y resultados verificables pueden presentar las autoridades frente a esos problemas?
El GCMA también había advertido que México produce aproximadamente 42 % de los granos y oleaginosas que consume, una proporción referida a ese conjunto de productos, no exclusivamente al maíz blanco. Frente a ese diagnóstico, la discusión no puede agotarse en celebrar el abastecimiento: queda por explicar cómo se sostendrá la producción nacional y bajo qué condiciones podrán continuar quienes trabajan la tierra.
Agencia ANSIC.MX
