Autoridades mexicanas incautaron drones avanzados y explosivos que reflejan una mayor sofisticación en las tácticas de los cárteles.
En una reciente operación cerca de Mazatlán, Sinaloa, las autoridades mexicanas incautaron 15 drones de alta tecnología junto con 42 artefactos explosivos improvisados. Estos drones cuentan con cables de fibra óptica y controles que permiten un manejo remoto muy preciso, incluso con cascos de realidad virtual, similar a la tecnología usada en conflictos bélicos como el de Rusia y Ucrania. Además, un día después, se confiscaron otros 80 explosivos diseñados para acoplarse a drones. Este tipo de dispositivos son usados por cárteles para atacar a rivales y fuerzas de seguridad. Se han difundido videos que sugieren capacitación de miembros del Cártel de Sinaloa en tecnología de drones en zonas de conflicto. La presencia de estos drones representa un reto importante para la seguridad en México y Estados Unidos, donde también se realizan interceptaciones conjuntas para frenar su uso, principalmente para vigilancia en actividades ilegales. Por otro lado, la región en la frontera sur estadounidense ha vivido tensiones por ataques relacionados con cárteles, lo que ha llevado a patrullajes militares de ambos países, aunque autoridades mexicanas han señalado falta de evidencia en algunos incidentes reportados.
